14. Acueducto del Barranco del Pantano de la Acequia de Charrara

Acueducto del Barranco del Pantano
de la Acequia de Charrara (restos)
Fotografía de Jesús Joaquín López Moreno (2015)

Antigua cola del sistema hidráulico
Antes de la instalación de La Turbina (1892), la Huerta del Campillo era irrigada con la cola de la Acequia de Charrara, que transcurría a cota de altura superior al Acequión de la Noria y a la Acequia de la Noria (posterior Acequia de los Sotos). Si bien la Acequia de Charrara tuvo su origen en el año 1765, no se documenta irrigando el parcelario de El Campillo hasta un siglo después. Y es que, para conseguir prolongar la acequia hacia este paraje, se tuvo que terminar de horadar una laboriosa mina en Alto Palomo, cuyos restos se asoman al río. Las huellas de la Acequia de Charrara en la Huerta del Campillo se manifiestan por medio de los restos de los acueductos que cruzan el Barranco del Zapatero y el Barranco del Pantano. Era éste, el de el último barranco, el que tenía una doble funcionalidad: por un lado, conducir el agua a la margen derecha de la depresión y, por el otro, verter el agua sobrante de la acequia al río. En este paraje existía una ceña para elevar agua de la Acequia de Charrara hacia El Bancal, cuya mina aún se conserva junto al acueducto dado en el Barranco del Zapatero.

Aproximación al espacio agrario de la
Huerta del Campillo del año 1870
Autor: Jesús Joaquín López Moreno (2015)

Acueducto del Barranco del Zapatero de la Acequia de Charrara
(restos) y mina que comunicaba con la ceña dada en El Bancal
Fotografía de Jesús Joaquín López Moreno (2015)

Mina del Alto Palomo de la Acequia de Charrara (restos)
Fotografía de Jesús Joaquín López Moreno (2018)

En 1892, semanas antes de la puesta en funcionamiento de La Turbina, la Huerta del Campillo tenía un espacio irrigado de 430,875 tahúllas (48,17 ha). De esta extensión, 178,625 tahúllas (19,97 ha) se regaban con la Acequia de Charrara. En el año 1866, los propietarios de las tierras irrigadas con esta acequia en suelo de Blanca, desde la Rambla de Marcos hasta El Campillo, estaban unidos bajo el Heredamiento de Los Hornicos, perteneciente al general de la Acequia de Charrara. En este año, la extensión de este heredamiento blanqueño era de 296,25 tahúllas (33,12 ha).

Texto: Jesús Joaquín López Moreno (2020).